Posteado por: siria en: Febrero 5, 2009
Aunque el aparato llegó a su destino y a su nueva dueña, no le dió la gana de funcionar así que Iv. se fue a SF con las manos vacías y sin poder comentar conmigo a través de las miles de aplicaciones que tiene Blackberry para estar en contacto con los queridos.
Ahora, espera a una nueva adquisición con nombre y apellido, Nokia E63. Yo me pido otro en rojo, ya que estamos. La única pega: el teléfono ya ha salido libre pero ninguna compañía se ha vinculado a él así que tendremos que esperar a un buen deal aunque conociendo el ímpetu de Iv., seguro que en dos días me lo enseña diciendo “chincha rabiña”.
Falacia!

- qué bonito -
Comentarios recientes